Hace casi un año que no andaba por estos lados, creo que el acomodo me ha tomado bastante y el tiempo afortunadamente se ha hecho más escaso. Digo afortunadamente porque de alguna manera el vivir corriendo nos entrega un extraño sentido de rutina...al menos a mi me sucede.
Luego de NO publicar mi blog por pudor más que nada, sólo se lo presenté a una persona a la que quiero mucho y corresponde a una de las 8 entradas que registra, el resto son mías, debo reconocerlo. La inseguridad que me acompaña me ha impedido compartirlo y aunque lo revisé mil veces, me he dado cuenta de algunas cosas que debo mejorar (he ahí uno de mis rasgos obsesivos)
El tema es que hoy me han ofrecido escribir una columna semanal, y luego de dudarlo por alunas milésimas de segundo, acepté porque de todas maneras es un buen desafío, sin embargo me he preguntado el resto del día (el ofrecimiento vino en la mañana), qué escribir para la primera (estaría debutando la próxima semana), quién querrá leerme?, alguien me leerá? y nuevamente las inseguridades.
La indicación fue simple. Una columna no muy extensa de temas de salud mental, pero lo suficientemente amplia como para dar cabida a la contingencia y para quienes me conocen, sabrán que puedo malinterpretar el tema de la amplitud. Pero bueno, acá vamos y creo que este será mi backstage, el rinconcito donde puedo elaborar esta nueva faceta y dar los pasos necesarios.
Ah!, bueno, claramente espero perderle el miedo a la audiencia y que alguien alguna vez se de una vuelta por este lugar.
Luego de NO publicar mi blog por pudor más que nada, sólo se lo presenté a una persona a la que quiero mucho y corresponde a una de las 8 entradas que registra, el resto son mías, debo reconocerlo. La inseguridad que me acompaña me ha impedido compartirlo y aunque lo revisé mil veces, me he dado cuenta de algunas cosas que debo mejorar (he ahí uno de mis rasgos obsesivos)
El tema es que hoy me han ofrecido escribir una columna semanal, y luego de dudarlo por alunas milésimas de segundo, acepté porque de todas maneras es un buen desafío, sin embargo me he preguntado el resto del día (el ofrecimiento vino en la mañana), qué escribir para la primera (estaría debutando la próxima semana), quién querrá leerme?, alguien me leerá? y nuevamente las inseguridades.
La indicación fue simple. Una columna no muy extensa de temas de salud mental, pero lo suficientemente amplia como para dar cabida a la contingencia y para quienes me conocen, sabrán que puedo malinterpretar el tema de la amplitud. Pero bueno, acá vamos y creo que este será mi backstage, el rinconcito donde puedo elaborar esta nueva faceta y dar los pasos necesarios.
Ah!, bueno, claramente espero perderle el miedo a la audiencia y que alguien alguna vez se de una vuelta por este lugar.
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